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viernes, 22 de diciembre de 2017

Amar sin poseer y otras cuestiones que parecen haber sido sacadas de un libro de autosuperación.

A veces me resulta imposible entregar algo sin tener ese deje de interés, mismo que me lleva a esperar algo de vuelta.

He sabido que el amor no es ningún tipo de contrato o trueque. Sí no todo lo contrarío; un acto meramente altruista, que, lleno de bondad y desinterés no busca la reciprocidad, ya que; "dando es como recibimos". 

"Dando es como recibimos" 

Si analizo un poco esta frase, supone que el dar es el mismo regalo que nos hacemos a nosotros mismos, la dicha de poder depositar el amor que tenemos en un lugar, una sana repartición de nuestras vibras.

Pero aún teniendo en cuenta todos estos conceptos, sigo cayendo en el mismo patrón de conducta del típico humano egoísta. 

Es cuestión de pulir los detalles, me digo a mi misma a modo de consuelo. 


lunes, 18 de diciembre de 2017

Insatisfacción; esa silenciosa compañera.

Sí hay algo en mi vida que siempre ha sido razón de incertidumbre y productor de miles de dilemas para mí; es sin duda alguna el concepto del bien y el mal.

¿Existen acaso una serie de leyes establecidas que estipulan lo que es correcto y lo que no?
¿Será que es una cuestión meramente subjetiva u otro ridículo dictamen social para inútilmente tratar de controlar a los humanos?

No lo sé.

Y quizás tampoco nunca lo sepa.





viernes, 1 de diciembre de 2017

Nuevos días

Lo que siento por ti sólo puede repararse en el "no pensar demasiado". Trato de no explicármelo mucho.
No es el típico amor romántico sacado de una película. Y al principio inconscientemente puede que haya sido lo que buscaba.
Soy un ser mezquino aún, mezquino y mundano, que sucumbe por mucho tiempo a las exigencias del ello. Pero que al entrar en contacto contigo se vuelve de alguna manera u otra; un ser espiritual, conectado fuertemente a sus emociones y a las vibraciones de su cuerpo.

Te amo nada más y nada menos porque eres un reflejo de mi misma. Sólo a través de los demás podemos conocernos. Y es tan cierto que inclusive asusta.

Sólo podemos entregarnos en cuerpo y espíritu a quién nos despoja de todo. A quién nos quita poco a poco la armadura que llevamos encima. Casi casi fue un llamado del universo el hecho de que hoy te encontrara. Y sí me equivoco, al menos así es como lo siento.

El amor es tan sólo la experiencia más abstracta y espiritual que un ser humano puede vivir. Destructiva o enriquecedora.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Arrastrada por una corriente mental.

Toda realidad tiene algo de ficción y toda ficción tiene algo de realidad.
Pensaba, esparcida en el asfalto de la poca dignidad, ahogada con saliva, despampanante, descompuesta e iracunda.

Una especie de hilos de colores flotando entre parpados de obscuridad.

Una consciencia inaudible (o bien en sí; ignorada).

Qué tanto debe sufrir un ser humano la misma desventura para aprender su lección.

  Quizás pronto yo lo sepa....

jueves, 5 de octubre de 2017

#14: accidentes.

Cuando empecé a interesarme en las chicas - al principio, las chicas parecían más interesantes visualmente -, el calor en mi entrepierna hacia difícil definir si aquello era lo que se dice "estar enamorado" o era mera atracción sexual.

Después la conocí...

y mi concepto de "enamorarse" rodó por la repisa de la adolescencia antes de hacerse añicos en el suelo.


¿El primer amor siempre es como un accidente automovilístico?

Es como una colisión al dar la vuelta en la esquina, sabes en que dirección puede venir pero nunca te te lo esperas...

pasa tan rápido, te pega de frente, sacude todo tu cuerpo, lo sientes, llega a doler y para cuando reaccionas, el otro auto ya se dio a la fuga... dejándote destrozado.

martes, 19 de junio de 2012

Sin un nombre aparentemente bueno.


Subió desganada al autobús, entre robotes y movimientos por inercia se sentó en una de las sillas desocupadas, autoventilandose con el pequeño libro que cargaba entre sus manos con el motivo de hacer menos tedioso su viaje al instituto.
Era el primer día, y sí el hecho de que el horario era nefasto no fuera suficiente motivo para ir desganada, se le agregaba que su nuevo instuto, de entrada, no era para nada de su agrado. Así pues, como el niño que dice "No" antes de haberlo probado,  repudiaba arbitrariamente su nuevo colegio ¡y nisiquiera había pasado un módulo dentro de ahí! No se quería imaginar como sería pasar seis semestres enteros.  

Iba tan ensimismada que no se percató de su parada, se puso enseguida de pie dando la señal al conductor para que bajara.

Entró a lo que se supone sería su salón de clases, ahí mismo, donde pasaría encerrada seis largos semestres, se adentró un poco más buscando una banca desocupada y alejada de las demás personas, siempre disfrutó ser un punto y aparte, y es que tampoco venía con planes de socializar y/o empatizar con alguien de ahí, por fin encontró el lugar apropiado y se sentó, vestía unos vaqueros de tonalidad azul fuerte, y, a diferencia de todos ahí, llevaba una camiseta no correspondiente al uniforme, "perfecto, mi primer día y ya rompí una regla" pensó para sí mientras observaba el feisímo diseño del uniforme.
Suspiró con pesadez, deseaba con todas sus fuerzas que el día acabase pronto.
Y así pasó el primer módulo, constantemente se abría la puerta principal dejando ver a, los que quisiera o no, serían mis nuevos compañeros.
La puerta se abrió una vez más, la verdad dejé de estar al pendiente de quienes entraban al aula hace rato, pero levanté un poco mi cabeza y ahí estaba... Entró una chica de compostura delgada, su cabello muy lacío y largo caía primaveralmente, como una cascada que revienta con las rocas o una ola de agua que muere en la orilla del mar, su rostro, serio, sus ojos naturalmente adormilados, y su labio inferior ligeramente más resaltante que el superior daban un aire infantil, como de puchero, pero a la vez sensual.
Se sentó delante mío, dejandome así expuesta su espalda.
Inició la clase al fin, y en el transcurso le pedí su bolígrafo rojo, era el pretexto perfecto para decirle "Muchas gracias" y que ella me devolviera un casual e indiferente "De nada" acercando su mano para hacer posesión de su bolígrafo nuevamente.


Pasados los días, puse especial atención en la toma de asistencia, era el momento perfecto para saber el nombre de la chica, la chica del cabello lacío y el labio inferior curveado, me fijé en quiénes levantaban su mano a la mención de un nombre, y entonces un nombre femenino seguido de un "Presente" me dió por hecha mi victoria, ¡con que ese es su nombre! y era hermoso, al igual que élla, calzaba perfecto; femenino y dulce.

Llegué tarde, pues mis ganas de ir a la escuela eran casi inexistentes de no ser porque ya estaba vestida y bañada, inventé un dolor de cabeza como excusa para salir de salón y pasé a la oficina de enseguida para esperar el segundo módulo, ahí, ya sentada y de espaldas a la puerta escuché el ruido que hace al abrirse y era nada más y nada menos que esa chica, había llegado tarde y deducí que esperaría el segundo módulo, se sentó enseguida de mí, acomodandose el cabello y rechistando de las altas temperaturas que había en la ciudad en ésas fechas, ¡Qué va! Estábamos a mediados de Agosto y parecía un horno gigantesco, y por lo que veía por el rabillo del ojo  a ella tampoco le sentaba muy bien el molesto clima.
Ya refrescada, me dirijió la palabra, no tenía ni la menor idea de como iniciar un tema de conversación con élla sí no había pasado a más de pedirle su bolígrafo y la regla, que, a decir verdad ése día llevé mi propio boli y regla para no molestarla a cada cambio de página que hacía en los dictados del profesor.

Salí un poco decepcionada de nuestra efímera y poco productiva plática, élla comenzó el tema de vestidos para quinceaños, cosa que a mí me valió un reverendo comino incluso el día de mi celebración, pero que más daba, ya estábamos charlando y no podía desperdiciar dicha oportunidad para conocerla mejor.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Pasando mayo.

He escrito unos cuantos renglones para tí.
Sólo para tí, pensando en tí.
Con el propósito de que lo leas
mientras imagino como tu voz lee al unísono
de mis dedos traviesos cuando parecen
que conectados a una fuente se hayan.
Pero los borro.
No tienes idea de la infinidad de veces,
en las que repito la acción de escribir renglones
y al mismo tiempo borrarlos.
Vacié la mente otra vez
con la torpe esperanza de que mis escritos
me hagan sentir satisfecha.

Así que estos últimos días han sido de
Venir, escribir, decirme: "Qué diantres estoy haciendo" y dar delete a todo.


Recapitular lo que ha sido de mí ultimamente es como comerse algo ya masticado.

Riesgos

No sé que me da escribir en papel, pero a veces vengo aquí y hago lo mejor posible por encontrar alivio en las palabras. Cómo saber que cami...